Cómo evitar las deudas innecesarias en el 2018

Endeudarse hasta cierto punto no es algo malo de por sí, y cuando las deudas que se tienen pendientes comienzan a rebasar nuestras posibilidades de pago, es tiempo de hacer una pausa y armar un plan para solventarlas y recobrar la seguridad y tranquilidad propias. ¿Cómo lograr lo anterior? ¿Cómo evitar las deudas innecesarias en el 2018? Justo eso es lo que comentaremos en las líneas que siguen.

Las alternativas que se tienen para hacerlo son variadas: desde solicitar un préstamo para usarlo en pagar lo que se debe hasta acumular el saldo de todos nuestros plásticos en uno o contratar los servicios de una reparadora de crédito.

A final de cuentas todas las alternativas son válidas y no hay una sola que pueda ser considerada como la mejor, ya que todo dependerá de cuánto sea el adeudo que se tiene y a quien se le debe ese dinero.

Una recomendación adecuada es registrar cada adeudo que se tenga, considerando a quien se le debe y a cuanto asciende ese adeudo mensualmente. En caso de que ese sea el caso, tal y como sucede con los plásticos crediticios, préstamos ofrecidos por los bancos, créditos automotrices y créditos hipotecarios.

Para realizar lo anterior conviene tener a la mano los estados de cuenta, puesto que allí se hallará la tasa de interés que nos están cobrando. El listado deberá estar ordenado de acuerdo con el tamaño de los adeudos, del más grande al más chico y a un costado de cada cifra se deberá anotar la tasa de interés correspondiente. De la misma manera se deberá anotar el pago mínimo exigido por el banco, ya que así se podrá identificar de manera más sencilla donde conviene iniciar la resolución del problema.

En cuanto se ha determinado cuánto es lo que se debe, lo que sigue es determinar cuánto es lo que puede pagarse mes con mes. En este caso se debe anotar la totalidad de los ingresos mensuales, sin considerar aquellos que son fuera de lo habitual, como, por ejemplo, obtenidos a través de la venta de un coche.

A la cifra anterior habrá que restarle gastos que se llevan a cabo de modo mensual, como, por ejemplo, pasajes, alimentos, servicios variados, etc. Hay que tener la mayor precisión al respecto y anotar inclusive el café y los chicles que uno se compra de vez en cuando. Tener todos los gastos a la vista nos dará la oportunidad de detectar en qué se puede ahorrar. La cantidad resultante es la capacidad de pago que se tenga en realidad.


Categorías:
Créditos Creditos en México Tarjetas de Crédito

Comentarios